Hace más de un año que abandoné el blog, los blogs en general. Estaba muy nerviosa porque faltaba poco para el nacimiento de mi bebé, tenía sentimientos encontrados: lo quería conocer pero sabía que al momento en que mi hijo llegara al mundo cambiaría mi vida totalmente.
Ahora tiene 10 meses 3 semanas y es lo mejor que me ha pasado, me enseña tantas cosas... me enseña a amar sin esperar nada a cambio, a reírme de la vida y no tomarla tan enserio, es algo maravilloso en verdad; hace poco dió sus primeros pasos y ya tiene 8 dientes y no me lo creo.
Es impresionante que ese ser haya estado dentro de mí, para nacer y crecer y convertirse en lo que es ahora, realmente es el milagro de la vida.
Mi hijo es lo que me da fuerzas para salir adelante, es mi mundo.
Es por eso que quiero arreglar las cosas con su papá y aquí viene otra cosa: no estamos bien, siento que está conmigo pero a medias, no sé qué hacer para arreglar nuestra relación y estoy muy cansada, tengo que cuidar a mi bebé (y eso que me ayudan en mi casa, estoy infinitamente agradecida con mis papás me han apoyado incondicionalmente), eso es lo más difícil de todo; es cierto que las madres tenemos instintos pero los bebés son personitas que a veces están de malas y a veces de buenas, la diferencia es que dependen de uno y me parte el corazón no saber qué le molesta cuando llora.
Me pregunto: ¿le gustará la comida que le doy?, ¿qué sentirá cuando lo dejo y me voy a estudiar?, ¿me podrá perdonar por todas las veces que no me he dado cuenta que tiene el pañal sucio?...
Es lo más difícil que hay en este mundo, el cuidar a otro ser indefenso es algo inexplicable, es mucha responsabilidad, mucho trabajo pero al final del día no lo cambiaría por nada.
Y es por mi hijo que quiero arreglar las cosas con mi pareja, lo amo, estoy segura de eso, el destino me ha puesto grandes batallas y aunque he perdido varias aún no pierdo la guerra. Lo malo es que me estoy cansando de pelear y eso no me gusta para nada.
Llevamos casi cinco años juntos, él es divertido, juguetón, lindo, amoroso, es mi mejor amigo, pero antes que todo eso es mi compañero de vida y al que pienso durante mi clase de administración cuando el profesor me hace una pregunta, por él me quedo en blanco; el que me hace suspirar, al que recuerdo cada que veo alguna pareja en la televisión o en el cine; el que me hace soñar cada noche con el día en que vivamos juntos y tengamos nuestra casa; al que extraño cada que estoy lejos de su presencia; al primero al que le quiero contar un chisme...
Me costó tanto llegar a su corazón que tengo un enorme miedo de que deje de amarme, porque lo he dado todo por él y daría aún más si es necesario; pero no estoy segura de que sepa todo esto, tiene tantos problemas y estrés que cada que le platico algo estoy segura que finge escucharme mientras su mente está descansando en otro lado, y lo entiendo pero quisiera que entendiera también que hay que hacer muchos sacrificios para ser feliz y que es mejor ser personas extraordinarias juntas que ordinarias separadas.
Le preguntó si me ama y no dice algo, me contesta: por supuesto que te amo, ¿cómo no lo he de hacer?
Y le repito: no me amas porque si asi fuera me pensarías todo el día, el te amo con que me despides se escucharía sincero, no como algo que normalmente dirías a todo el mundo que es lo que yo escucho cada que que me despido de tí.
O talvez lo haya golpeado tanto la vida que ya no tiene fuerzas para seguir, es un gran hombre y lo admiro mucho, pero sería aún más grande si pidiera ayuda.
Hemos cambiado, no lo niego, pero lo que yo siento por él sigue siendo igual.
Y bueno, espero escribir de nuevo porque en verdad me hace falta, no digo que mañana porque uno nunca sabe las sorpresas de la vida, mejor que sea cuando tenga que ser... mañana o en 10 años.
Espero no estar enamorada del amor más de lo que estoy por tí, mi héroe, mi vida, mi cielo, mi amor, mi todo.
T
E
AMO <3
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